Cambio climático: ¿y yo qué puedo hacer?

Si bien es cierto que para detener el cambio climático es necesario llegar a un acuerdo global vinculante por el cual los gobiernos del mundo se comprometan a limitar la cantidad de gases con efecto invernadero que producen, el aporte que cada individuo pueda hacer, cambiando algunos hábitos, resulta importante.

Diversos especialistas coinciden en la influencia que pueden tener las acciones individuales tanto por el poder de compra que tiene el ciudadano (que elige o descarta un bien o servicio que puede ser perjudicial para el medio ambiente) como por la capacidad de presionar y elegir a sus políticos que, en última instancia, son los que harán posible el alcance de un acuerdo para frenar las emisiones de CO2.

Entonces, ¿qué puedes hacer tú? Todo depende de los medios a tu alcance y de cuán dispuesto estas a hacer cambios en tu estilo de vida para poner tu granito de arena.

Aquí te presentamos una lista de las cinco cosas más importantes que puedes implementar y que requieren un esfuerzo relativamente menor en relación a los beneficios que generan.

1- No desperdicies electricidad. Para reducir el consumo, no dejes las luces prendidas en los ambientes donde no hay nadie y no dejes los aparatos -como la TV- en standby, ya que consumen un 9% de la electricidad que se utiliza en el hogar. Con el mismo fin, abrígate en invierno dentro de tu casa para bajar la calefacción y vístete con ropa más liviana para usar lo menos posible el aire acondicionado en verano.

2- Deja tu automóvil en casa y usa el transporte público. Si el recorrido que tienes que hacer no es muy largo, trata de ir en bicicleta o caminando. De esta manera no sólo estarás cuidando el medio ambiente sino que también mejorarás tu estado físico.

3- Trata paulatinamente de renovar los aparatos de vieja tecnología. Por ejemplo, si tienes que reemplazar tu refrigerador, asegúrate que el nuevo consuma mucha menos energía que el antiguo. Reemplaza las ampolletas tradicionales por unas de bajo consumo. Aunque estas son más caras que las otras, duran unas ocho veces más y ahorran un 80% más de energía que las tradicionales.

4- A la hora de comprar, elige productos locales, de temporada y de producción ecológica, ya que la agricultura, a través de la deforestación, es uno de los sectores que más contribuye a la producción de gases con efecto invernadero.

5- Último, pero no por eso menos importante, ejerce tu derecho como ciudadano y pregúntale a los políticos de turno qué están haciendo para limitar las emisiones de CO2. También, con tu voto, puedes brindar o quitar apoyo a los líderes que están a favor de firmar un acuerdo vinculante para evitar que continúe el aumento de la temperatura global.

En síntesis, las organizaciones ambientalistas creen que no sólo es importante cambiar ciertos hábitos sino también difundir el mensaje y apoyar las iniciativas locales que ayudan a resolver el desafío que presenta el cambio climático y sus impactos.

Por Paula Nuñez

Voluntaria Greenpeace

Leave a Reply